jueves, 3 de mayo de 2018

Por qué los gatos aman el sol?

 
Si te has preguntado por qué tu gato parece estar haciendo fotosíntesis en el jardín o junto a la ventana, en 4 Patas te explicamos el por qué y cómo ayudarle a pasar un mejor rato. 

Los gatos son reconocidos por ser seres completamente misteriosos y extraordinarios, que necesitan todo tipo de cuidados por parte de ellos mismo y de sus dueños para poder tener una mejor calidad de vida y seguir su rutina diaria de dormir y acicalarse sin ningún tipo de dolencia. 

Estos pequeños felinos gozan de ser uno de los animales que, a pesar de haber convivido con el ser humano desde hace varios siglos, aún conservan gran parte de sus comportamientos de su estado salvaje, que son en últimas los que suelen ser un dolor de cabeza para quienes conviven con ellos. 

Tomar el sol está lejos de ser un acto molesto para ti. Al contrario, se puede decir que es uno de los momentos más tiernos y pacíficos que puedes apreciar cada día, del que él disfruta y ansía repetir cada vez que se le presente la ocasión.


¿Por qué les gusta tomar el sol?

Básicamente por la misma razón por la que lo hacemos la mayoría de mamíferos: para mantener la temperatura corporal ideal.

A pesar de su bello pelaje, los gatos también llegan a sentir que la temperatura está algo baja, por lo que buscarán a como dé lugar la forma de calentarse, ya sea cerca en el motor de un carro, en un electrodoméstico, en tus piernas o, la forma más fácil, bajo los rayos del sol.

Un felino en estado salvaje pasa gran parte del día durmiendo y aprovecha todas sus energías en la noche para salir a cazar. En tu casa, lejos de tener que conseguir su propio alimento, tiende a permanecer estático en algún rincón, por lo que pierde gran parte de su calor corporal como consecuencia de la falta de movimiento. Esto lo motiva aún más a buscar diversas fuentes de calor.


Vitamina D

También tiene que ver su necesidad física por recibir diferentes nutrientes y vitaminas de su entorno. Los gatos son seres delicados, los cuales pueden sufrir de todo tipo de enfermedades si no les son proporcionadas todas las vitaminas que necesitan para llevar a cabo sus procesos fisiológicos.


Si su comida no es la adecuada, no solo presentarán problemas de comportamiento, de piel o gástricos, sino que también pueden llegar a morir y desarrollar enfermedades que les impedirá tener una buena calidad de vida.

Así mismo pasa con la Vitamina D, que en ellos actúa de la misma forma como lo hace en cualquier mamífero, pero cuyo pelaje, el cual repele los rayos ultra violeta, impide que ingrese a su organismo en las proporciones necesarias. Con relación a los humanos, el ingreso de esta vitamina por vía directa es mínima.


Es por esto que debes tratar de entregarle todos los nutrientes que necesita por medio de una alimentación balanceada, que usualmente se encuentra en los productos que son ofrecidos en el mercado que están diseñados exclusivamente para ellos. 

No obstante, tampoco se descarta que tu gato pase horas bajo el sol simplemente por el placer que le genera esa fuente potente de calor. Es ahí cuando puedes aprovechar y entregarle todos los mimos que no te permite darle el resto del día. 

El exceso de sol tampoco es bueno

A pesar de ser animales que tienen la capacidad de sobrevivir en casi cualquier entorno, ya sea frío o caliente, jamás debes obligarlo a permanecer mucho tiempo bajo los rayos solares, en una terraza o patio, pues su piel es bastante sensible y se puede ver afectada.



Esto, mucho menos cuando tu gato es de piel clara, sin importar la cantidad de pelo que tenga, pues en los espacios menos poblados,como ojos y nariz, pueden desarrollar alergias, enrojecimientos y hasta manchas que son una inminente alerta de que tu gato no está recibiendo una cantidad adecuada de radiación.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Los perros y gatos también sufren ansiedad por separación

Este problema de comportamiento es relativamente frecuente en nuestras mascotas, especialmente en perros, ya que son animales sociales que no evolucionaron como seres solitarios. 

Según un estudio de la facultad de veterinaria de la Universidad de Bristol, la mayoría de los propietarios de mascotas tienden a ignorar o subestimar el problema, pero la realidad es que es mucho más frecuente de lo que se piensa. En dicho estudio, aproximadamente 30% de las mascotas estudiadas mostraron fuertes señales de ansiedad por separación, mientras que 50% mostró señales moderadas; solo el 20% de los animales estudiados se quedaban tranquilos en casa cuando estaban solos. 

Perros y gatos que cuando se dejan solos destruyen muebles, hacen sus necesidades donde no deben, aúllan o ladran o maúllan y lloran desconsolados, están claramente afectados por el estrés que les produce estar solos; los animales no tienen la misma percepción del mundo y del tiempo que tenemos nosotros, ellos no tienen idea si volveremos cuando salimos de casa.

En el caso de los perros, si definitivamente tienen que quedarse solos, lo ideal sería contratar un paseador de confianza que lo saque al menos una vez durante el día. 

Hay que tener en cuenta que, contrario a la recomendación de muchos, cuando se tiene un perro o gato quejado de ansiedad de separación, conseguir una segunda mascota no necesariamente solucionará el problema, al contrario, pueden agravarse los problemas de conducta. Es útil tener dos o más mascotas que se hagan compañía cuando se crían desde pequeñas. 

Aves y roedores que comúnmente sirven como mascotas también suelen sufrir de ansiedad por separación. De hecho, en Suiza, por ejemplo, es ilegal tener animales como hámsters, cobayos, ratones y otros roedores, o aves como loros o periquitos, solos, y se exige que vivan con al menos otro de su especie.

Si tienes problemas de comportamiento con tu mascota no dudes en buscar un buen etólogo que ayude a mejorar o prevenir conductas específicas.

martes, 1 de mayo de 2018

Los perros y los gatos son realmente rivales?

 
Los perros y los gatos pueden llegar a ser los mejores amigos. 

Si te gustan los perros y los gatos por igual pero te da miedo tener uno de cada especie al tiempo por su supuesta rivalidad, te contamos que no es imposible que se lleven como verdaderos amigos. 

No sabemos desde cuándo empezamos a oír eso de “se llevan como perros y gatos” o “parecen perros y gatos” para hablar de dos personas que no tienen una buena relación. Esa frase, por supuesto, la toman de la rivalidad que siempre se le ha atribuido a dos de nuestros animales favoritos en el mundo. Pero ¿será cierta?

Depende.

En algunos casos simpatizan casi que desde el primero momento. Se ven, se gruñen, se olfatean y luego todo es juegos, paz y amor. En otros, puede tardar un poco más y esta labor requerirá de paciencia por parte del jefe humano de la manada. Forzar las cosas nunca será una buena idea.

Lo cierto es que no se puede generalizar. No son enemigos porque sí.


¿Por qué se consideran rivales?

Los perros y los gatos tienen personalidades diferentes, hablan idiomas diferentes y eso se nota en su rutina y en su interacción con humanos. Mientras los perros son efusivos y les encanta que los mimen, que les jueguen, los gatos son más independientes y prefieren decidir si estar solos o no.

A esto hay que sumarle que mientras los gatos se parecen entre sí, independiente de la raza, los perros tienen comportamientos distintos y como podemos encontrarnos un Pastor Alemán tierno y tranquilo, podemos conocer a un Pincher furioso y gruñón.

Además, algunas actitudes de los perros como saltar o mover la cola son interpretadas por los gatos como una amenaza y eso hace que tomen distancia.

Pero con paciencia pueden llegar a ser los mejores amigos, así que no te preocupes. Si quieres tener en casa perros y gatos al mismo tiempo, hazlo, solo debes tener ciertas cosas en cuenta para que la relación sea la mejor.

Celos, malditos celos


Sí, ellos también se ponen celosos cuando ven que su humano está más cariñoso con otro animal, por eso es muy importante que ambos reciban el mismo cariño, que ambos tengan la misma atención. Lo ideal sería que convivan desde cachorros y que sean de sexos opuestos, para reducir los posibles roces.

Para bajar la tensión, puedes usar el juego como un pretexto para acercarlos. Eso sí, nunca los obligues.

lunes, 30 de abril de 2018

Plantas mágicas para calmar a tu gato

 
Es importante asesorarse bien para encontrar las más apropiadas de acuerdo al animal. 

Además del catnip, más de un tipo de planta es útil para calmar a un gato. Aquí, los pro y los contra de este tipo de suministros naturales. 

La nepeta cataria, comúnmente conocida como catnip, es una planta que atrae mucho a los gatos pero que les produce efectos bastante alocados. Tiene su magia en su intenso olor mentolado y en la nepetalactona, su principio activo, una sustancia que actúa sobre las células activando las neuronas sensitivas en estas mascotas. Aunque no tiene efectos secundarios, debe administrarse con moderación. Se recomienda su uso para acercar a nuestro felino a un nuevo juguete o para motivarlo a realizar una actividad física.

Una de las desventajas de esta planta es que no a todos los gatos les gusta (suele surtir efecto en uno de cada tres). Por otro lado, si lo que queremos es calmar de inmediato a nuestra mascota o ayudarla a relajarse mientras se adapta a un proceso de cambio o a un ambiente estresante, el catnip no es la mejor opción puesto que los gatos expuestos a estos factores generalmente no reaccionan a su efecto.

El aceite esencial de lavanda es otro maravilloso relajante y su efecto es inmediato. La aromaterapia es una de las alternativas de mayor acogida para animales, pero es importante asegurarnos de que realmente se trate de aceites de grado terapéutico y de que la marca que los distribuye está respaldada por estudios veterinarios. No debemos usar cualquier esencia, mucho menos en pebeteros.

La lavanda es excelente para acompañar procesos de estrés como hospitalizaciones, traslados, mudanzas, duelos, etc. También la podemos usar cuando nuestro gato es de temperamento nervioso, poco sociable, miedoso o, incluso, cuando es demasiado activo en las noches. Su mayor desventaja es que suele ser costosa, así como todos los aceites de grado terapéutico y los difusores de aromaterapia.


Las flores de Bach, por su parte, funcionan muy bien en los gatos y no tienen efectos secundarios. Algunas, como el mímulo o el heliantemo, son útiles para afrontar el miedo, mientras el nogal ayuda a la adaptación, el castaño blanco a la tranquilidad mental, la agrimonia a la ansiedad y la mostaza a la tristeza. Es importante asesorarse bien para encontrar las más apropiadas de acuerdo al animal. Normalmente, las preparan en farmacias homeopáticas o centros holísticos, y siempre hay que precisar que es para animales. Las recomiendo y uso en absolutamente todos mis pacientes.

domingo, 29 de abril de 2018

Ira gatuna


 

Introducir bruscamente a un gato en un ambiente desconocido, puede causarle un cuadro de agresividad. Foto: iStock 

La agresividad en los gatos es uno de los problemas más comunes en los hogares. Te mostramos por qué sucede y cómo manejarla. 

Los felinos, por lo general, son sinónimo de ternura, ingenuidad y travesuras. Pero con ellos no todo es color de rosa: a veces pueden mostrar un comportamiento agreste y de rechazo hacia sus dueños o hacia otras personas, que se cataloga como un caso de agresividad felina.


Adriana Patricia López, médica veterinaria de la Universidad de la Salle y experta en gatos, explica algunos de los parámetros que se deben tener en cuenta para enfrentar esta situación.


Tipos de agresividad 


Este comportamiento puede tener múltiples orígenes y, a su vez, varias clasificaciones. Primero está la agresividad que se genera durante el juego, en la que el minino puede atacar las piernas y manos de su dueño; está también la provocada por caricias, cuando el humano no mide la intensidad y el umbral de tolerancia del gato, o la predadora, en la que el felino ataca como si fueran su presa a personas o a otras mascotas. Finalmente existe la agresividad por miedo, cuando el gato se siente amenazado y actúa para protegerse.

Causas

Los gatos necesitan ser comprendidos bajo sus propios términos. Suena obvio, pero a veces las personas olvidan que no son perros y tienden a tratarlos de igual forma. El exceso de caricias y los juegos bruscos no son recomendables. Por otro lado, ignorarlos porque son seres más independientes tampoco ayuda. Nuestros ángeles de cuatro patas necesitan de un equilibrio a la hora de ser tratados.

Enfermedades relacionadas

Afecciones del sistema nervioso como tumores, meningitis, intoxicaciones, alteraciones hepáticas, desequilibrios endocrinos o virus pueden ser causantes de cuadros de agresividad. Por eso, en casos extremos, la doctora López recomienda acudir al veterinario y realizar exámenes exhaustivos al gato para descartar una causa de este tipo.

Soluciones

Según López, ante todo hay que identificar el origen del comportamiento para poderlo combatir. Por ejemplo, la castración resulta eficaz para los machos porque reduce las riñas con otros animales y sus ganas de salir a dar un paseo. Conocer el nivel de tolerancia de los felinos respecto al contacto físico, proveerles zonas de refugio y generarles un buen ambiente para que se sientan tranquilos, son aspectos fundamentales.

Factores clave 

En ocasiones, la agresividad en los gatos se produce porque sus amos desconocen aspectos sobre el cuidado básico; por ejemplo, los acostumbran a jugar con sus manos o los introducen bruscamente en nuevos ambientes con otros felinos o mascotas, lo que puede resultar contraproducente.

Separarlos de su madre y hermanos antes de las cinco semanas de vida no es recomendable, pues evita que desarrollen habilidades básicas de socialización. Además, no saber emplear el castigo los puede terminar poniendo siempre a la defensiva.

Tips para evitar la agresividad
Controla el juego de tu gato con objetos como pelotas, cintas y otros juguetes.
Estudia a tu animal antes de consentirlo. No todos soportan las caricias. Descubre su umbral de tolerancia.
Identifica las señales que te envía cuando está molesto: orejas aplanadas hacia atrás, movimientos bruscos de cola, siseo o postura encorvada son algunas de las más dicientes.
Si llevas un nuevo minino a casa, introdúcelo lentamente. Los gatos son muy territoriales.
No incites juegos bruscos con tu peludo.

sábado, 28 de abril de 2018

Que los gatos siempre caen de pie?

 
30 vértebras ayudan a que los gatos sean más flexibles durante una caída. 

Conoce cuál es la explicación detrás de esta creencia que atribuye a los felinos una habilidad prodigiosa para realizar acrobacias y aterrizar sobre sus cuatro patas. 

Generalmente, ante una caída, los mininos demuestran una extraordinaria habilidad para aterrizar sobre sus pies y amortiguar el golpe. Sin duda, una característica impresionante. Pero no hay que olvidar que un descenso de este tipo también puede ser peligroso e, incluso, mortal.

Esa agilidad se atribuye principalmente a una estructura llamada ‘aparato vestibular’, que se encuentra en el oído interno, y el cual actúa como una brújula que proporciona orientación para determinar qué parte de su cuerpo debe estar hacia arriba durante una caída. Esto les permite girar su cabeza para ver el lugar de aterrizaje, y les brinda equilibro y estabilidad.


Los gatos también tienen a su favor su estructura esquelética: una espina dorsal con 30 vértebras que se caracteriza por su flexibilidad y la ausencia de clavícula, lo que les facilita corregir su posición y tener un giro rápido durante una caída libre. Así, en el descenso, colocan primero sus patas delanteras, arquean la columna y crean un efecto paracaídas, de manera que sus patas posteriores sean las últimas en tocar el suelo.

Aunque sus características anatómicas y esta habilidad conocida como ‘reflejo de enderezamiento’ son un privilegio, la realidad es que los felinos no siempre logran posarse sobre sus cuatro patas, pues no todas las caídas ni los organismos son iguales.

En el aterrizaje influye mucho la altura de la caída, pues entre mayor sea menos graves podrán ser las lesiones ya que el gato tendrá más tiempo para enderezarse y posicionar su cuerpo en la dirección correcta. También hay que tener en cuenta que esta capacidad no se ha desarrollado en los gatitos de pocas semanas y que aquellos mininos que tienen obesidad tienen mayor dificultad para reorientarse, por lo que esta hazaña podría no tener el mejor desenlace.

viernes, 27 de abril de 2018

Personalidad flexible

 
El estrés es un factor que influye en la personalidad de los felinos. Foto: iStock 

Es cierto que los gatos tienden a ser muy estrictos con sus rutinas; sin embargo, sus primeras semanas de vida son un momento determinante para que puedan adaptarse con facilidad a nuevas situaciones. 

Los estímulos recibidos por los cachorros durante sus dos primeros meses sentarán la pauta o el patrón de comportamiento que tendrán a lo largo de toda su vida; así que son varias las consideraciones que deben tenerse en cuenta para procurarles una personalidad más flexible, a pesar de su carácter típicamente territorial y rutinario.

El origen de la personalidad gatuna

Todo comienza al lado de la madre, cuya cercanía debe permitirse al menos hasta la décima semana de vida. De acuerdo con Paola Cardona, médica veterinaria especialista en medicina interna felina y etología, “su mamá les transmite tranquilidad con respecto a las cosas nuevas que van conociendo desde el momento en que empiezan a jugar y a explorar su entorno. Ella les indica si se deben asustar o no con respecto a algo y les brinda calma, para que entre ellos aprendan a interactuar y a comportarse”. De igual manera, permanecer en compañía de sus hermanos le permite a cada gato reforzar su aprendizaje social.

Además de la importancia del tiempo inicial con la camada, también debe tenerse en cuenta el papel del entorno. Cardona menciona el enriquecimiento ambiental como otro punto relevante en la estimulación sensorial de los gatos, para promover una actitud más flexible ante posibles cambios. “Es importante fomentar la interacción con personas, sonidos o ventanas –que para ellos es como ver televisión–, pues entre más elementos conozcan durante los primeros meses, estarán mejor preparados para adaptarse en las siguientes etapas de vida”, explica la especialista.

Motivos de estrés

Uno de los sucesos que puede resultar más desafiante para el bienestar de un gato, y por consiguiente de sus propietarios, es un trasteo. Debido a la relevancia que esta especie le otorga a toda cuestión relacionada con su territorio, una mudanza siempre será percibida como un cambio abrupto. Cardona explica que el mayor riesgo es que los gatos se escapen durante el trasteo o en días posteriores, con la intención de regresar a su anterior territorio. Para que este tipo de novedades sean mejor asimiladas es clave acostumbrar al gato a tener paseos controlados y seguros dentro de un guacal, pues en la mayoría de los casos las salidas son asociadas únicamente con las visitas al médico veterinario.

Siempre se podrá contar con la ayuda de feromonas, esencias florales, aromaterapia y todo tipo de herramientas destinadas a relajar al gato en situaciones estresantes; sin embargo, lo más importante es habituarlo a vivir en un medio ambiente dinámico en el que también cuente con espacios en los que pueda esconderse. Al respecto, Cardona comenta lo siguiente: “No está bien obligar al gato a tener una interacción social si él no quiere. Es importante que tenga acceso a lugares donde pueda resguardarse, para que se oculte cuando no se sienta a gusto”.

Todas las experiencias de infancia marcarán una huella en el crecimiento del gato y es posible que algunas generen un trauma negativo. Para resarcir el daño de un mal recuerdo y recobrar la confianza del animal –como en el caso de gatos adoptados que hayan sufrido de maltrato–, Cardona recomienda la práctica de juegos que despierten su instinto cazador. Tampoco está de más un poco de comida extra, a manera de premio. Cada ejemplar reaccionará de manera diferente, pues la experta señala que así como unos pueden mostrar signos positivos en un par de semanas, otros llegan a tardar un año. Se trata de una especie con una gama de personalidades complejas, más no imposibles de entender.