jueves, 16 de julio de 2020

Así encontraron el primer pterosaurio en Colombia

El paleontólogo Edwin Cadena descubrió, en Zapatoca (Santander), los fósiles de un reptil alado. 


Así luciría, según una ilustración artística, el reptil volador encontrado en Zapatoca, Santander.

Hace 150 millones de años, cuando la tierra era dominada por los imponentes dinosaurios, los cielos tenían un solo dueño alado. Eran los pterosaurios, los primeros vertebrados voladores.

Aunque no son del mismo grupo que los dinosaurios (por razones que serán explicadas más adelante), su imagen es habitual entre las reconstrucciones de escenarios prehistóricos en museos, libros y películas.

Los pterosaurios, que podían alcanzar los 8 metros de largo y, sin embargo, pesar tan solo 250 kilogramos, son para los científicos seres tan fascinantes como esquivos. Sus registros fósiles, pertenecientes a la era Mesozoica, son supremamente apetecidos por los paleontólogos, quienes los buscan para desentrañar la evolución de animales como las aves.

El Reino Unido y China son dos de los países con más registros fósiles de pterosaurios. En Latinoamérica, Brasil es el que cuenta con el mayor número de fósiles de este grupo. Sin embargo, en otras naciones como Colombia, en las que se han descubierto fósiles de animales prehistóricos, los pterosaurios eran un sueño para los paleontólogos, hasta ahora.


Sección transversal de la mandíbula del pterosaurio, en la que se detalla su bajo grosor.

En los próximos días será publicado, en la revista científica Cretaceous Research, un estudio que describe el registro del primer pterosaurio en territorio colombiano, un hallazgo que hizo, en enero del 2017, en el municipio de Zapatoca, Santander, el investigador de la Universidad del Rosario Edwin Cadena.

Cadena estaba haciendo excavaciones en búsqueda de fósiles de tortugas prehistóricas, su principal objeto de estudio, en un yacimiento que conocía bien, pues en él ya había hecho importantes hallazgos que ha publicado en revistas científicas.

Pero ese día de enero, Cadena encontró una pieza que no pudo identificar porque no se parecía en nada a las estructuras morfológicas de las tortugas u otro de los vertebrados fósiles encontrados antes en Zapatoca.

“Era un día bastante soleado y llevaba ya varias horas caminando sin encontrar nada que me sorprendiera; sin embargo, en el camino de regreso a casa se me ocurrió tomar un sendero unos pocos metros arriba del que solía tomar y fue cuando avisté los fragmentos fósiles”, cuenta Cadena, quien recolectó las piezas para estudiarlas en su laboratorio en la Universidad del Rosario y descifrar a qué misterioso animal pertenecían aquellos huesos.
El vuelo del pterosaurio

Viajar al pasado para identificar a estas criaturas no es un trabajo fácil ni rápido: primero, se deben tomar tantos datos como sea posible en campo. Se hacen mediciones, se toman fotos de la roca en las que están los fósiles y se hacen análisis geoquímicos del terreno. Luego, los investigadores llevan las muestras colectadas al laboratorio, donde, con precisión quirúrgica y con sustancias químicas como ácidos, separan la roca de los huesos.

En ese momento comienza el estudio detallado de los fósiles, principalmente comparándolos con otros que ya se conocen para entender a qué página del libro de la evolución pertenecen. Cadena pudo constatar que entre las piezas había fragmentos del radio y de las falanges, así como una porción de la mandíbula de un pterosaurio inédito en Colombia.




La mandíbula completa hallada por los científicos en Zapatoca. 

De acuerdo con el científico, esta última pieza óseas es clave, pues con ella los paleontólogos pueden conocer datos como su tamaño o el tipo de dientes que tenía.

“Establecimos la identidad del pterosaurio gracias a unas fracturas naturales que tenía el hueso y que nos permitieron ver su parte interna. Notamos que los huesos tenían unos espacios huecos, una característica que se conoce como neumaticidad ósea y que fue una adaptación de estos reptiles voladores para alivianar su peso y poder emprender el vuelo”, explica Cadena.

Posteriormente, el investigador comparó las piezas con otras descritas en la literatura científica y con especímenes más completos para intentar descifrar a qué especie o, por lo menos, a qué familia taxonómica pertenecía. Pudo establecer que el pterosaurio hallado pertenece a la superfamilia de los ornithoqueiroideos.

Cadena contactó a los paleontólogos británicos David Unwin y David Martill (coautores del artículo que será publicado).

“Empezamos a intercambiar información y definimos que aunque no teníamos todo el esqueleto era un hallazgo sin precedentes por su edad de 135 millones de años de antigüedad, mucho más viejo que los pterosaurios de Brasil”, dice Cadena.

“Aunque son fragmentarios, los nuevos fósiles descubiertos por Edwin son muy significativos. Los pterosaurios, los reptiles voladores de la era Mesozoica, son extremadamente raros. Sus huesos son muy delicados y solo se conservan en circunstancias excepcionales. Hay un par de localidades en Brasil y una en Argentina que han arrojado algunos especímenes espectaculares, pero muchos de los ejemplares de Brasil probablemente fueron destruidos en el incendio del museo de Río, en 2018", indica Martill.

Según el científico, no se habían encontrado pterosaurios en Colombia o países como Ecuador o Surinam.

"Solamente contábamos con uno o dos de Chile, Venezuela y Perú..., así que puedes ver que son increíblemente raros”, añade.

Y continúa: “El material de Edwin en realidad está bien conservado, dado que es fragmentario y sugiere que puede haber más por descubrir. Si hay más, el sitio podría resultar tan emocionante como los de Santana do Cariri, en Brasil. Una cosa que hace que los fósiles sean muy importantes, aunque sean fragmentarios, es que provienen de una parte del período Cretácico llamada Valanginia, donde los pterosaurios de todo el mundo son casi desconocidos. Entonces llenan un vacío en el registro fósil”.

Las pesquisas también llevaron a los científicos a percatarse de que, en la década de los 50, el paleontólogo estadounidense Jason Macgregor encontró en Cundinamarca una pieza ósea de un pterosaurio. No obstante, el fósil fue llevado al museo de la Universidad de California en Berkeley sin ser descrito. La pieza sigue allí.

Establecimos la identidad del pterosaurio gracias a unas fracturas naturales que tenía el hueso y que nos permitieron ver su parte interna

Una vida dedicada a los fósiles

Cadena asegura que su descubrimiento tiene un valor que trasciende lo científico, pues fue hecho en su lugar de origen. “Yo nací en Zapatoca y crecí viendo fósiles. Desde pequeño me aficioné por ellos, y esta experiencia fue determinante para que decidiera convertirme en paleontólogo”, cuenta.

De su infancia, Cadena recuerda cómo su interés por los fósiles le costaba constantes llamados de atención de su mamá: “Me regañaba porque decía que ya no había espacio en la casa para tantas rocas y que estas lo llenaban todo de polvo”, recuerda.

Para perseguir su sueño, Cadena primero estudió geología en la Universidad Industrial de Santander y, después de trabajar en el Instituto Smithsonian en Panamá, se fue a hacer una maestría en paleontología en la Universidad de la Florida y un doctorado en la misma disciplina en la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Desde el 2018 es profesor de la Universidad del Rosario, institución en la cual adelanta investigaciones en paleontología molecular. Estudios que le permitieron volver a su tierra natal para ver a fondo esos organismos extintos que le apasionan.

“Hace millones de años, Colombia estaba sumergida bajo el mar, y Zapatoca, y todo Santander, eran como el Caribe, una zona de transición entre mar y playa. Estos lugares eran escogidos por animales como tortugas y cocodrilos para poner huevos y alimentarse, y por los grandes depredadores, como los pterosaurios, para alimentarse de ellos”, dice.

“Eran criaturas fascinantes: no solo fueron los primeros en conquistar el aire, sino que tienen una historia evolutiva particular, pues mientras los más antiguos eran pequeños y tenían muchos dientes, a medida que pasó el tiempo y se fueron dispersando por todo el planeta aumentaron su tamaño y perdieron los dientes. Algunos desarrollaron crestas en el cráneo, otros, unas espinas largas”, afirma Cadena.

Cadena agrega que si bien estaban cerca en la escala evolutiva y compartieron el hábitat con dinosaurios, los pterosaurios eran un grupo diferente. Las principales diferencias estaban en la mencionada baja densidad ósea de los pterosaurios, en un orificio que estos tenían en la pelvis y en una suerte de cresta en el húmero que tenían los dinosaurios, pero no los reptiles voladores.

“Son seres icónicos y reconocidos. Muchos crecimos viéndolos en libros, películas y dibujos animados. Hasta hay un pokemon pterosaurio. Es emocionante haber logrado este hallazgo perseguido por décadas, y pensar que nuestro pterosaurio será incluido en los libros de historia. Pero lo que más me motiva es pensar que los niños se van a emocionar de saber que estos animales volaron por nuestros cielos”, apunta.

miércoles, 15 de julio de 2020

En video graban el momento exacto en el que un Águila caza a un tiburón

Esta ave pescadora puede llegar a medir entre 50 y 60 centímetros.


Águila caza tiburón

Por las redes sociales se difundió un video de un enfrentamiento animal entre un águila pescadora y un tiburón. Según se puede ver en las imágenes el ave cazó al animal acuático cerca a unas playas de Florida en Estados Unidos, justo en el momento en que algunos bañistas se daban un chapuzón.

Las imágenes que originalmente fueron compartidas por el portal en Twitter @CRCiencia, que es experto en temas ambientales. se difundieron de manera estrepitosa y abrieron un debate entorno a la clarificación de si efectivamente se trataba de un tiburón, un delfín u otro pez de mayores dimensiones.


Algunas personas comentaron que podría ser un delfín o un tiburón por el tamaño de las aletas, sin embargo, predominó la idea de que se trataba de un tiburón, versión que dicho portal también sostiene. Lo más curioso del caso es que aunque las águilas son cazadoras por naturaleza, ciertamente, no suelen cargar por los cielos a presas de ese tamaño.

Acerca del águila pescadora, conviene explicar que se trata de un animal rapaz que tiene presencia en todos los continentes y es conocido como pandion haliaetus o pandion cristatus. Aunque en América del Sur su presencia es más limitada por las contadas visitas que hace a la zona ya que no nidifica.

Toda su fisonomía se encuentra adaptada para consumir pescado, pues posee unas grandes patas con la dimensión precisa para sujetar a las presas. Asimismo, tienen un mecanismo natural en sus fosas nasales que les permiten sumergirse varios metros bajo el agua.

martes, 14 de julio de 2020

Icfes modificó fechas para la aplicación de la prueba Saber TyT

La presentación de las pruebas quedó reagendada para el mes de agosto para que más de 70 mil personas la hagan desde sus casas.



El Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes) anunció cambios en las fechas para la presentación de las pruebas Saber TyT, las cuales responderán cerca más de 99 mil estudiantes de carreras técnicas y tecnológicas del país. Este examen será presentado en su mayoría de manera virtual, siendo la primera vez que en Colombia se implementa este sistema para unas pruebas de Estado. 

La fecha establecida previamente para el 18 y 19 de julio, fue modificada para los días 1 y 2 de agosto de 2020. Mientras que la publicación de resultados se realizará en la página web de Icfes el próximo sábado 3 de octubre del presente año. 

"La presentación de esta prueba, la primera que se aplicará de forma totalmente electrónica a la población evaluada que así lo eligió, se llevará a cabo los días sábado 1 y domingo 2 de agosto del 2020. El ajuste de estas fechas tiene la premisa de dar todas las garantías en materia de bioseguridad, así como las requeridas para el desarrollo de la prueba", reveló el Icfes. 

Se espera que más de 72 mil personas presenten la prueba desde sus casas y alrededor de 27 mil solicitaron realizarla de manera física en un sitio de aplicación asignado por el Icfes. Esto a raíz de que no cuentan con acceso a internet o un computador, que les permita la conectividad a la hora de presentar la prueba. 

De acuerdo con el Instituto, "la nueva citación podrá ser consultada por los estudiantes en el portal www.icfes.gov.co a partir del próximo lunes 13 de julio y en ella encontrarán los datos del lugar, hora y fecha, La publicación de certificados de presentación del examen estará disponible desde el miércoles 5 de agosto hasta el martes 11 de agosto". 

Entre tanto, indicó que la publicación de resultados individuales se realizará en la página web de Icfes el sábado 3 de octubre del presente año. "Es importante tener en cuenta que, si los inscritos revisaron la citación el pasado 26 de junio, deberán volverla a descargar a partir del próximo 13 de julio, ya que la aplicación física en sitio para quienes así lo eligieron, puede variar de acuerdo con la disponibilidad de lugares".

lunes, 13 de julio de 2020

Rana arlequín, que se creía extinta, fue avistada en Choachí

Parques Naturalesi

Esta especie de rana no había sido vista desde los años 90.

Las especies de fauna silvestre siguen deleitando a los colombianos con sus avistamientos en sitios no concurridos o donde se creían extintas, dando un alivio a los protectores de la naturaleza, por la conservación de la misma.

Pues un reciente avistamiento dio señales de la conservación de una especie catalogada como críticamente amenazada se trata de la denominada Atelopus lozanoi o, más conocida como rana arlequín.

Esta rana arlequín fue ubicada por parte de guardaparques y personas ubicadas en la zona de influencia de Maza Fonté, Choachí, bajo el monitoreo del Parque Nacional Natural Chingaza.

Este avistamiento es de gran importancia ya que es una especie que se creía extinta por no haber sido observada desde finales de los años 90’s.

Desde Parques Naturales, se infirmó que, una vez registrada la especie "se inició un proceso de monitoreo colectivo que incluye el acompañamiento técnico de los profesionales del Parque Nacional Natural Chingaza, para el desarrollo de las salidas de campo, en las cuales se realiza observación y seguimiento de los individuos, así como identificación de presiones y principales amenazas".

ste será realizado en articulación con aliados estratégicos como la Wildlife Conservation Society – WCS-, mediante asesorías especializadas de la especie que permiten la gestión de recursos a partir de su ‘Estrategia de Conservación de Anfibios’, con la que se espera proveer estrategias sostenibles para la conservación de ésta y otras especies.

Parques Naturales destacó la importancia de contar con las comunidades en estos procesos de conservación, ya que de esta manera se garantiza la protección y supervivencia de especies que se encuentran en riesgo de extinción o con poblaciones reducidas, a partir de la generación de estrategias colectivas.

domingo, 12 de julio de 2020

El misterio al rededor de lago creado por un meteorito y que ahora tiñe de rosa

Científicos y amantes de la naturaleza han volcado su atención con diferentes conceptos sobre este fenómeno.

La naturaleza no deja de sorprender y maravillar a sus espectadores dejándose descubrir o mostrando repentinos cambios que asombran, incluso, a la ciencia, al ser inexplicables.

Uno de estos es el caso del lago Lonar, el cual fue creado hacer cerca de 50.000 años cuando un meteorito impactó la tierra, específicamente donde ahora se encuentra la estado indio de Maharashtra.

Este fenómeno generó un cráter que con el tiempo pasó a ser un lago muy cuidado y de gran llamativo en todo el mundo. 

Ahora, en medio de todos los cambios que ha tenido el mundo y la naturaleza en medio de la pandemia por coronavirus, este lago también ha presentado cambios sorprendentes e inexplicables.

Pues comenzó un cambio en su color, el cual con las semanas se ha ido intensificando, hasta quedar completamente rosa.

Aunque no hay una explicación certera sobre este cambio en el color, varios expertos han tratado de determinar las razones, dando tres hipótesis como: La probable modificación en los niveles de salinidad en el agua. La presencia de algas y una tercera es la combinación de ambos elementos.

Sin embargo, ninguna de estas explicaciones ha sido concluyente, pero, mientras avanzan las investigaciones, las personas se han encargado de disfrutar de su color y captarlo en imágenes que han sido compartidas en redes sociales.

sábado, 11 de julio de 2020

La verdad sobre la supuesta serpiente con extremidades

Se trata de una foto que se ha vuelto viral durante esta semana.

En las redes sociales la especulación, el rumor malintencionado y las verdades a medias pueden tomar fuerza en pocos minutos. Este fue el caso de una fotografía que fue publicada esta semana, en la que aparece una supuesta serpiente con extremidades que causó terror a algunos internautas.

La FM hizo la consulta con el grupo de recursos naturales de la (CAR), que aseguró que llevan tiempo viendo esta fotografía. “No se puede determinar la veracidad de en dónde fue tomada, pero se percibe que se trata de una serpiente no venenosa que se está tragando un sapo”. 

En ese sentido, simplemente la imagen fue tomada en el momento justo en que la serpiente atacó al sapo. La distancia de la persona que tomó la fotografía con los dos animales es lo que genera un efecto visual de unidad que hace parecer que ambos fueran uno solo.

Parte del pánico que produjo la fotografía se sustenta en que algunos internautas comentaban que era perfectamente posible que a un reptil le salieran patas, hecho que calificaron como un asunto de “selección natural” o de "evolución".

Por otra parte, otras personas comenzaron a reproducir la idea de que el coronavirus estaba cambiando la genética de los animales.

Esta publicación, que llegó a casi 40.000 compartidas en Facebook, tiene en este momento todo tipo de teorías extrañas que conviene aclarar, porque simplemente se crea un pánico infundado.

viernes, 10 de julio de 2020

Pandemia, una oportunidad para cambiar modelo educativo

La UNAD, especialista en el modelo virtual, hizo una exhortación a esa misma transformación en el país.


La cotidianidad de la humanidad ha cambiado en la mayor parte del diario vivir. A estas nuevas condiciones no ha escapado la educación pues ha tenido que acudir a lo virtual, teniendo claro que ese nuevo modelo no ha emergido como por arte de magia y se requiere de un ejercicio bastante riguroso y de la preparación de la misma organización académica para dar ese paso hacia la combinación de lo presencial y la virtual.

En ese camino, paradójicamente la pandemia ha sido una gran oportunidad para poner en marcha esa gran transformación digital en el campo educativo en todos los ciclos y niveles. Desde esa perspectiva, esa misma congruencia creada por el virus significa afianzar modelos educativos más innovadores.

Sobre el tema, Jaime Leal Afanador, rector de la UNAD (Universidad Nacional a Distancia), es toda una autoridad en la materia y habla con conocimiento de causa al estar al frente de una institución que lleva cuatro décadas desarrollando de manera exclusiva la educación a distancia y virtual en Colombia, lo cual le ha permitido tener 135.000 estudiantes en 70 regionales que brindan servicios a colombianos de 1.016 municipios. 

“La educación virtual es un proceso de orden humano muy fuente que inicia desde la capacitación de los docentes para que entiendan el proceso de transformación de los roles convenciones a las aulas virtuales”, explicó.

En el mismo sentido, señaló que en la UNAD son rigurosos en lo que se denomina el pensamiento sistémico que logra garantizar que las personas que se formen con estos modelos educativos sean suficientemente competentes, bajo una sólida estrategia de formación en diferentes campos y disciplinas del conocimiento.

¿Cómo evitar la deserción?

Tal vez una de las mayores problemáticas a que se verá abocada la educación en Colombia en las próximas semanas es la deserción estudiantil pues muchos jóvenes o bien no tiene para pagar sus semestres o no confían en el modelo virtual a que se vieron sometidos en la pandemia.

Al respecto, el profesor Jaime Leal dijo que lo primero es que los mismos centros educativos deben entender las implicaciones de cambiar el modelo del tradicional al virtual, donde se entiendan las repercusiones al establecer nuevas características por parte de las mismas organizaciones con nuevos modelos académicos, pedagógicos y hasta de sostenibilidad financiera.
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“Hay una disposición de nuestra comunidad para ayudar a otros nichos educativos en la construcción de una gestión innovadora de la educación con toda la responsabilidad social que ello merece, de cara a que el ganador al final sea el estudiante y la misma sociedad con la creación de competencias educativas donde las universidades públicas y privadas sepan qué implicaciones tiene proyectarse de otra forma”, recalcó.

Además, el académico –en una exhortación a los estudiantes– los invitó a no perder la esperanza frente a ese anhelo de la transformación de la vida desde la educación.