lunes, 12 de marzo de 2018

Robotix busca que los niños estén preparados para el futuro

 
Lo cierto es que hoy en día los niños tienen un contacto cada vez más cercano y a edades más tempranas con tecnología que, hasta hace apenas unos años, ni siquiera era imaginable. 
Niños robots 

Al mencionar la palabra “robótica”, muchas personas piensan en máquinas sofisticadas, con forma humana y en tecnología muy avanzada, pero rara vez se asocia este término con niños o con su aprendizaje. Esto se debe a la percepción de que la robótica es un tema demasiado complejo para que un infante pueda comprenderlo, o que las ciencias les pueden resultar aburridas.

RobotiX, movimiento educativo que empodera a los niños a través de la enseñanza de la ciencia y la tecnología, enlista siete beneficios de instruir a niños y niñas en el mundo de la robótica.
Es una actividad con la que se divierten. Una clase de robótica les permite participar en una actividad lúdica, en la que pueden ser creadores y no simplemente limitarse a ser usuarios de la tecnología. Es una oportunidad de que saquen provecho a esa curiosidad mientras se divierten aprendiendo.
Fortalece su creatividad. Al tomar una clase de robótica, los niños deben partir de un problema e idear una solución al mismo, así como desarrollarla hasta el final, lo cual fomenta su creatividad.

Los prepara para el futuro. La robótica se enmarca en el modelo de las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés), las cuales están teniendo un repunte y una demanda mayor durante la última década debido a los avances tecnológicos que exigen más profesionistas en esta área.

Fomenta el pensamiento crítico. El ejercicio de la robótica no sólo requiere soluciones técnicas y materiales, sino que conllevan un debate ético y social, que requiere de una propuesta en la que se generen acuerdos entre distintas partes.

Promueve el trabajo en equipo y la cooperación. Formar equipos con diferentes habilidades que colaboren para explotar las capacidades de cada uno, los enseña a organizarse, cooperar y aprender de los demás, mientras superan un reto juntos.

Incentiva su empoderamiento. Cuando los niños realizan un proyecto de robótica, día con día se dan cuenta que pueden lograr un avance a la solución al problema que se les plantea. Esto los motiva para alcanzar su meta, pero además los hace consientes del poder, capacidad y creatividad que tienen, reforzando su autoestima y mejorando su confianza.

Desarrolla su capacidad de concentración. Llevar un proyecto de robótica, desde su planteamiento hasta su aplicación final, es un proceso que lleva tiempo, esfuerzo y requiere de la capacidad de aplicar todos los conocimientos adquiridos por los niños.

Instruir a los niños en el campo de la robótica les abre muchas puertas para continuar con su educación científica, además de ayudar a fortalecer sus habilidades sociales y emocionales, para formarlos como personas responsables y creativas.