Hay días que no están en el calendario, pero sí en el alma.
Días que no tienen nombre oficial, pero que se sienten distintos. Como suspendidos. Como si el mundo bajara el volumen sin pedir permiso. Entre el 26 de diciembre y el 31, hay un tiempo extraño, casi silencioso… y últimamente he aprendido que tiene nombre: Twixmas.
Y no sé si es porque crecí viendo la vida desde lo humano, desde lo espiritual, desde lo cotidiano… pero hay algo en esos días que me mueve por dentro de una forma que no logro ignorar. No es solo descanso. No es solo “fin de año”. Es otra cosa. Es como si por un momento dejáramos de actuar… y empezáramos a sentir de verdad.
Y en medio de ese silencio… aparecen ellos.
Los animales.
No como compañía. No como “mascotas”. Sino como presencia real.
Recuerdo una Navidad en la que todo parecía perfecto desde afuera. Luces, familia, comida, risas… pero por dentro había algo que no encajaba. Como si todo fuera muy bonito, pero no completamente verdadero. Como si algo faltara.
Y fue en esos días después del 25… cuando todo se calmó… que me senté en el suelo de la casa, sin celular, sin ruido… y mi perro simplemente se acercó.
No hizo nada extraordinario. No habló. No resolvió nada. Solo se acostó al lado.
Y en ese momento entendí algo que no me enseñaron en ningún libro:
A veces no necesitamos respuestas… necesitamos presencia.
Y ellos saben hacerlo mejor que nosotros.
Investigando un poco más sobre esto, encontré que ese espacio que llaman Twixmas no es solo una pausa social. Es un espacio psicológico y emocional donde las personas bajan la guardia. Donde dejan de estar tan ocupadas en cumplir expectativas. Donde, por unos días, no hay que demostrar tanto.
Y eso cambia todo.
Porque cuando dejamos de actuar… empezamos a vincularnos de verdad.
Y ahí es donde la relación con los animales se transforma.
En el día a día, incluso sin darnos cuenta, tratamos a los animales como parte de nuestra rutina. Les damos comida, los sacamos, los cuidamos… pero muchas veces no los vemos realmente.
Estamos ocupados.
Estamos pensando en lo que sigue.
Estamos resolviendo la vida.
Pero en Twixmas… algo se detiene.
Y en ese detenerse… empezamos a notar cosas.
La forma en que nos miran.
La tranquilidad con la que se acercan.
La manera en que están presentes sin juzgar, sin exigir, sin esperar nada más que compartir el momento.
Y aquí es donde todo se pone interesante.
Porque ese vínculo humano-animal no cambia porque ellos cambien… cambia porque nosotros cambiamos.
Porque dejamos de ser los que corren… y empezamos a ser los que sienten.
En uno de los artículos que leí en el blog de antrozoología (el que inspira este tema), se habla de cómo durante estos días se fortalece el vínculo emocional con los animales, no por una técnica específica, sino por algo mucho más simple: el tiempo compartido con intención.
Y eso me hizo pensar en algo que también he visto reflejado en otros espacios, como en algunos textos de BIENVENIDO A MI BLOG, donde se habla mucho de esa necesidad de volver a lo esencial, de reconectar con lo que realmente importa cuando dejamos de correr detrás de todo lo demás.
Porque al final, no se trata solo de los animales.
Se trata de nosotros.
Nos enseñaron a vivir en automático.
A medir el tiempo en productividad.
A relacionarnos desde la utilidad.
Pero los animales no entienden eso.
Ellos no saben de metas, ni de resultados, ni de agendas.
Ellos saben de presencia.
De conexión.
De energía.
Y cuando entramos en ese estado más pausado de Twixmas… empezamos a hablar el mismo idioma.
Hay algo profundamente humano en eso.
Y al mismo tiempo… algo profundamente espiritual.
Porque cuando estás con un animal, de verdad, sin distracciones… ocurre algo que no siempre sabemos explicar.
Te sientes visto… sin ser juzgado.
Acompañado… sin tener que explicar.
Aceptado… sin tener que demostrar.
Y eso, en un mundo donde todo el tiempo estamos siendo evaluados, es un regalo que no dimensionamos.
También hay algo que me inquieta un poco.
Porque si necesitamos que llegue diciembre para volver a conectar así… entonces algo no estamos haciendo bien el resto del año.
¿Por qué tenemos que esperar a que todo se calme para sentir?
¿Por qué necesitamos apagar el ruido externo para escuchar lo interno?
¿Por qué solo en esos días logramos mirar a los ojos a quienes están con nosotros todo el tiempo?
Tal vez la respuesta no sea cambiar todo de golpe.
Tal vez la respuesta sea más sencilla.
Aprender a crear pequeños “Twixmas” durante el año.
Espacios donde bajemos el ritmo.
Donde dejemos el celular.
Donde simplemente estemos.
Con nosotros.
Con otros.
Con ellos.
En el blog de AMIGO DE. Ese ser supremo en el cual crees y confías, hay una idea que siempre me ha quedado sonando: que muchas veces la conexión con lo trascendente no está en lo complejo, sino en lo simple.
Y creo que esto tiene mucho que ver.
Porque cuando estás sentado en silencio, con un animal al lado… no necesitas teorías.
No necesitas explicaciones.
Solo necesitas estar.
Y tal vez eso es lo que Twixmas nos está enseñando sin que nos demos cuenta.
Que la vida no siempre se trata de avanzar.
A veces se trata de detenerse.
Sentir.
Y volver a conectar con lo que ya estaba ahí… pero no estábamos viendo.
No sé si todos lo experimentan igual.
No sé si todos lo notan.
Pero si alguna vez, en esos días después de Navidad, sentiste que algo cambiaba sin saber bien qué era… puede que esto tenga mucho sentido para ti.
Puede que no sea casualidad.
Puede que sea una invitación.
Una invitación a mirar distinto.
A relacionarte distinto.
A vivir distinto.
No solo en diciembre.
Sino en cualquier momento en el que decidas dejar de correr… y empezar a estar.
Porque al final…
No se trata de cuánto haces.
Se trata de cómo estás.
Y en ese “cómo estás”… hay vínculos que pueden transformarlo todo.
Incluso los que creías que ya estaban definidos.
Agendamiento: Whatsapp +57 310 450
7737
Facebook: Juan Manuel Moreno Ocampo
Twitter: Juan Manuel Moreno Ocampo
Comunidad de WhatsApp: Únete a nuestros
grupos
Grupo de WhatsApp: Unete a nuestro
Grupo
Comunidad de Telegram: Únete a nuestro canal
Grupo de Telegram: Unete a nuestro Grupo
👉 “¿Quieres más tips como
este? Únete al grupo exclusivo de WhatsApp”.




